7 falsos mitos sobre el botox

Al margen de que la toxina botulínica Tipo A (más conocida como Botox), sea uno de los tratamientos médico-estéticos más populares entre las famosas.  Es también una de las armas gran número de personas tratadas en toda la geografía mundial nos pueden dar una idea de su eficacia y seguridad. Sin embargo, aunque hablemos de una técnica empleada en medicina desde 1977, y que se comenzó a emplear en medicina estética en 1987, para algunos es aún algo desconocido. Algo que favorece la aparición de falsedades y medias verdades sobre sus efectos y uso. La Dr. Blanca Vasco,  jefa de Medicina Estética de Clínicas Mato-Ansorena comenta los 7 mitos más extendidos sobre este célebre tratamiento: 

1 El tratamiento se llama botox:

En realidad, el nombre “botox” se refiere al nombre comercial de una de las toxinas comercializadas para uso médico terapéutico. Es cierto, eso sí, que en lenguaje coloquial se utiliza como sinónimo de la toxina botulínica de uso médico (Al igual que podemos emplear el término kleenex para referirnos a cualquier pañuelo de papel).

2. Se utiliza para rellenar arrugas o aumentar el volumen de los labios:

Es totalmente falso, puesto que la toxina botulínica no es un relleno ni da volumen, para ello contamos con otro tipo de productos como el ácido hialurónico, una sustancia de origen natural, segura y reabsorbible que da resultados muy naturales.

3. La toxina botulínica deja la cara sin expresión:

Siempre que el tratamiento la realice un médico con experiencia, utilizando las dosis adecuadas en los lugares precisos no se va a perder la expresión y precisamente lo que se busca es la naturalidad. Se trata de una proteína que relaja temporalmente el músculo y no debemos olvidar que es una técnica para el tratamiento de arrugas de expresión, es decir, fundamentalmente se emplea en entrecejo y/o frente y/o la zona de las patas de gallo, pudiendo tener algunas otras aplicaciones faciales muy puntuales y personalizadas .

4. Tiene efecto rebote:

Es totalmente falsa la creencia de que una vez que cede el efecto de la toxina botulínica, la zona va a presentar peor aspecto o más arrugas que antes del tratamiento. Al contrario, el empleo de la toxina botulínica tiene un efecto preventivo, puesto que, si relajamos una zona durante unos 4-5 meses (que suele ser la duración media de la toxina botulínica empleada con fines estéticos), menos y más tarde se van a volver a marcar o a generar las arrugas de dicha zona.

5. Podemos obtener los mismos resultados con tratamientos tópicos, cremas, mascarillas o electroporando principios activos antienvejecimiento:

Es un mito ya que, aunque es cierto que existen formulaciones de carácter tópico que pueden hidratar, nutrir e incluso mejorar el aspecto de la piel y ayudarnos a retrasar algunos signos de envejecimiento, como por ejemplo las manchas, no van a conseguir el efecto inmediato y profundo sobre las arrugas de expresión, puesto que no se trata de una técnica superficial, sino intramuscular.

6. Es un tratamiento que da muchos problemas:

Es totalmente falso, apenas se describen efectos secundarios en un 1% de los pacientes y la mayor parte son leves (algún hematoma pequeño que cede en unos días, o cefaleas que duran unos pocos días y ceden con un antiinflamatorio de uso común) y en su totalidad, son totalmente transitorios y ceden por completo. Es por eso que hay una alta tasa de pacientes que se lo aplican periódicamente y es también, el tratamiento médico-estético facial más popular entre los propios médicos que practican medicina estética.

7. Es peligroso aplicarlo muchas veces porque es una toxina:

Es completamente falso, puesto que en otras especialidades médicas como la neurología o la oftalmología se emplean con regularidad dosis mucho más altas que en medicina estética. La única precaución a tomas es dejar pasar al menos 4 meses desde la anterior aplicación, con el fin de prevenir el desarrollo de anticuerpos que podrían provocar una disminución del efecto de la proteína.

La aplicación de la toxina botulínica es una técnica segura, de resultados naturales y que sigue siendo la más eficaz en el tratamiento no quirúrgico de las arrugas de expresión. ¿Quieres más información? Llámanos y te asesoramos gratis.  

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