Muchas personas suelen relacionar la cirugía plástica con el hedonismo, con el culto al cuerpo, con lo artificial. Una aproximación muy sesgada a un campo de la medicina que tiene múltiples funciones, y que no vive por y para satisfacer la realización individual.

La publicidad, los medios de comunicación, la televisión, internet, el cine, el sector de la moda… transmiten una imagen totalmente distorsionada del cuerpo humano. Los medios masivos enfatizan constantemente sobre los beneficios de la conservación del cuerpo, la recompensa por el trabajo físico no es, en principio, la adquisición de una mejor salud sino, más bien, conseguir una apariencia mejorada.

La imagen corporal comprende las ideas y la percepción mental que tenemos de nuestro propio cuerpo, la cual es generada tanto por factores culturales, psíquicos, sociales, históricos y conductuales e involucra aspectos como pensamientos, sentimientos y acciones en torno a la corporalidad. La imagen corporal fluctúa en función de la concordancia o no con el cuerpo idealizado, con el canon de belleza predominante en determinado momento y por los referentes sociales estéticos establecidos.

Tipos de cirugía

Es un hecho que la cirugía plástica trabaja con la imagen corporal. Pero la cirugía tiene dos vertientes principales y bastante diferenciadas: la primera, que se conoce como cirugía reconstructiva, se especializa en subsanar, reparar, disimular o reconstruir estructuras anormales del cuerpo, fruto de defectos congénitos, accidentes, traumatismos, lesiones, o deformidades causadas por enfermedades. La segunda función es la cirugía plástica y estética, que se especializa en procurar una mejoría en la apariencia estética de un sujeto sano y, por lo tanto, es electiva. Ambas vertientes aportan al paciente, en mayor o menor medida, beneficios psicológicos como el aumento de la autoestima, de la seguridad y la confianza.

La cirugía reconstructiva engloba diferentes intervenciones que es interesante conocer:

Reconstrucción mamaria:

La reconstrucción mamaria está destinada a aquellas mujeres que se han sometido a una mastectomía. La cirugía reconstruye el volumen del pecho para que coincida con el tamaño y la forma de la otra mama. También se reconstruye el pezón y la areola. Las mujeres a las que se les ha realizado la extirpación de un tumor en la mama (lumpectomía o cirugía conservadora de la mama) y que, por tanto, han perdido parte del tejido normal que la rodea, pueden no necesitar la reconstrucción.

Reducción mamaria:

Los senos grandes y pesados pueden causar dolores de espalda y cuello, irritación de la piel y acarrear limitaciones a la hora de realizar determinadas actividades. Con la reducción de pecho se consiguen unos pechos más acordes a la estructura corporal de la paciente.

Tratamiento para la solución de condiciones congénitas:

Las más comunes son el labio leporino, las orejas prominentes o en forma de “soplillo”, las marcas de nacimiento, las deformidades en las manos… La otoplastia o cirugía de orejas puede realizarse a partir de los 4 años de edad, que es cuando la oreja ha crecido y se ha desarrollado casi completamente.

Cuidado de las quemaduras:

El objetivo es restablecer el tejido dañado buscando la regeneración natural de las células o empleando injertos de piel u otras técnicas reconstructivas disponibles.

Tratamiento de lesiones o traumas:

El tratamiento de lesiones es una de las tareas básicas de una unidad de cirugía. Se suelen tratar lesiones en las manos, fracturas abiertas en extremidades inferiores y lesiones en los tejidos blandos de la cara.

Tratamiento de infecciones:

La cirugía reconstructiva se emplea para eliminar el tejido muerto y reparar su contorno

Cáncer:

Además de ser la solución ideal para la mastectomía, la cirugía reconstructiva también se emplea para tratar las secuelas de otro tipo de cánceres, como el de mama, cuello, cabeza, piel y el sarcoma. Se suelen utilizar técnicas de reconstrucción con colgajos de piel.

Eliminación de cicatrices:

Hay varias técnicas para corregir cicatrices y tratar de reducir su visibilidad. Normalmente se suele realizar una escisión simple, un método que consiste en resecar la cicatriz y suturar, en uno o más planos, los bordes de la herida.

Artículo Original: http://noticiasdelaciencia.com