Botox Madrid

Botox Madrid

El uso del Botox (Toxina Botulínica Tipo A) en Medicina Estética en los últimos 15 años, se ha aplicado sobre todo para indicaciones neurológicas, sin embargo en los últimos tiempos su aplicación en el tratamiento de las arrugas faciales mímicas (“arrugas de expresión”) tiene cada vez más uso. 

El Botox, también se utiliza para tratamientos terapéuticos contra la migraña, la incontinencia urinaria o la sudoración excesiva, entre otros.

Hay que destacar que, aplicada por profesionales, el tratamiento con Botox o Toxina Botulínica consigue una elevada satisfacción de los pacientes debido a su efectividad, seguridad y comodidad. Se trata de un tratamiento rápido que no requiere baja laboral ni social de los pacientes.

¿En qué consiste la aplicación de Toxina Botulínica Tipo A (Botox)?

Las llamadas arrugas de expresión son debidas principalmente al daño cutáneo producido por el sol y a la actividad de los músculos que se encargan de la mímica facial. Esto se traduce en un aspecto envejecido más precoz de la cara, así como en una fascies cansada y por qué no decirlo “de mal humor” en algunos pacientes.

La aplicación del Botox o toxina botulínica tipo A puede considerarse segura gracias a la mínima dosis diluida que se utiliza en su aplicación estética.

Los efectos del tratamiento aparecen tras varios días y el efecto máximo se observa de 5 a 6 semanas después de la inyección y dura entre 4 y 6 meses. La repetición de las inyecciones puede aumentar el intervalo entre sesiones.

Clínica Mato Ansorena es un centro pionero en la aplicación de Toxina Botulínica y sus especialistas tienen una amplia formación y experiencia.

Primero se hace un estudio de la mímica y se trabaja en el músculo indicado para atenuar, sin bloquear, los movimientos que provocan la arruga.

La cara se mueve, pero las zonas elegidas por el doctor como conflictivas no se arrugan. Por eso, el resultado es muy natural.

¿Quién puede ponerse Toxina Botulínica Tipo A (Botox) para las arrugas de expresión?

Está indicado para la mejora temporal del aspecto de las líneas verticales en el entrecejo que se observan al fruncir el ceño, en adultos menores de 65 años. Pero, en la realidad, el uso de la Toxina Botulínica para uso estético está muy generalizado entre adultos entre 25 a 80 años que desean eliminar temporalmente sus arrugas de expresión.

La aplicación de Toxina Botulínica para eliminar las arrugas de expresión se realiza mediante infiltraciones en el músculo con una aguja muy fina. “El producto inicia su acción como relajante muscular antes de la semana, y lo normal es que a los dos días ya se aprecie el efecto casi en su totalidad. El efecto máximo se observa de 5 a 6 semanas después de la inyección y dura hasta 4 meses.

Sesiones del tratamiento con Toxina Botulínica Tipo A (Botox) para las arrugas de expresión

Se realiza en una sola sesión y se vuelve a ver al paciente a los diez días por si hay que hacer algún retoque.

Falsos mitos sobre los tratamientos con toxina botulínica en medicina estética.

A pesar de tratarse de una técnica empleada en medicina desde 1977 y que se comenzó a emplear en medicina estética en 1987, para algunos es aún algo desconocido, lo que favorece la aparición de falsedades y medias verdades sobre la misma.

Hoy en día podemos hablar de que se trata de un procedimiento que lleva empleándose cuatro décadas en distintas especialidades médicas como la oftalmología, la neurología y tres décadas en medicina estética. Es sin duda, uno de los tratamientos estéticos faciales más populares y más satisfactorios para los pacientes. El gran número de personas tratadas en toda la geografía mundial nos pueden dar una idea de su eficacia y seguridad. A pesar de todo ello, siguen circulando falsas creencias.

  • El tratamiento se llama botox:

    En realidad, el nombre “botox” se refiere al nombre comercial de una de las toxinas comercializadas para uso médico terapéutico. Es cierto, eso sí, que en lenguaje coloquial se utiliza como sinónimo de la toxina botulínica de uso médico (Al igual que podemos emplear el término kleenex para referirnos a cualquier pañuelo de papel).

  • Se utiliza para rellenar arrugas o aumentar el volumen de los labios:

    Es totalmente falso, puesto que la toxina botulínica no es un relleno ni da volumen, para ello contamos con otro tipo de productos como el ácido hialurónico, una sustancia de origen natural, segura y reabsorbible que da resultados muy naturales.

  • La toxina botulínica deja la cara sin expresión:

    Siempre que el tratamiento la realice un médico con experiencia, utilizando las dosis adecuadas en los lugares precisos no se va a perder la expresión y precisamente lo que se busca es la naturalidad. Se trata de una proteína que relaja temporalmente el músculo y no debemos olvidar que es una técnica para el tratamiento de arrugas de expresión, es decir, fundamentalmente se emplea en entrecejo y/o frente y/o la zona de las patas de gallo, pudiendo tener algunas otras aplicaciones faciales muy puntuales y personalizadas .

  • Tiene efecto rebote:

    Es totalmente falsa la creencia de que una vez que cede el efecto de la toxina botulínica, la zona va a presentar peor aspecto o más arrugas que antes del tratamiento. Al contrario, el empleo de la toxina botulínica tiene un efecto preventivo, puesto que, si relajamos una zona durante unos 4-5 meses (que suele ser la duración media de la toxina botulínica empleada con fines estéticos), menos y más tarde se van a volver a marcar o a generar las arrugas de dicha zona.

  • Podemos obtener los mismos resultados con tratamientos tópicos, cremas, mascarillas o electroporando principios activos antienvejecimiento:

    Es un mito ya que, aunque es cierto que existen formulaciones de carácter tópico que pueden hidratar, nutrir e incluso mejorar el aspecto de la piel y ayudarnos a retrasar algunos signos de envejecimiento, como por ejemplo las manchas, no van a conseguir el efecto inmediato y profundo sobre las arrugas de expresión, puesto que no se trata de una técnica superficial, sino intramuscular.

  • Es un tratamiento que da muchos problemas:

    Es totalmente falso, apenas se describen efectos secundarios en un 1% de los pacientes y la mayor parte son leves (algún hematoma pequeño que cede en unos días, o cefaleas que duran unos pocos días y ceden con un antiinflamatorio de uso común) y en su totalidad, son totalmente transitorios y ceden por completo. Es por eso que hay una alta tasa de pacientes que se lo aplican periódicamente y es también, el tratamiento médico-estético facial más popular entre los propios médicos que practican medicina estética.

  • Es peligroso aplicarlo muchas veces porque es una toxina:

    Es completamente falso, puesto que en otras especialidades médicas como la neurología o la oftalmología se emplean con regularidad dosis mucho más altas que en medicina estética. La única precaución a tomas es dejar pasar al menos 4 meses desde la anterior aplicación, con el fin de prevenir el desarrollo de anticuerpos que podrían provocar una disminución del efecto de la proteína.

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