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Entrevista del Dr. Mato Ansorena en programa +Gente

Programa +Gente: Cirugía Plástica (Abdominoplastia) tras cesárea

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SECPRE – Dr. Mato Ansorena

Asociaciones profesionales que garantizan la elección correcta.

Una de la prioridades a tener en cuenta a la hora de elegir un cirujano plástico para someternos a una intervención de cirugía plástica, estética o reparadora, es comprobar las credenciales del cirujano plástico elegido.

La formación de un profesional médico y la correspondiente certificación deben ser los adecuados para someternos a una intervención de cirugía estética.

El hecho de pertenecer a una asociación profesional, como en este caso la SECPRE  (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora), es una garantía y beneficio para la propia seguridad del paciente además del mejor indicador de formación y experiencia en la especialidad médica.

España tiene un alto nivel de calidad y reconocimiento a nivel internacional en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

La SECPRE  (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora), agrupa a la mayoría de especialistas en Cirugía Plástica de España merecedores de formar parte de ella por sus méritos en cuanto a conocimientos, formación, experiencia y ética y que además actualizan todos ellos a través de congresos, cursos y publicaciones científicas.

Acceder a SECPRE – Dr. Mato Ansorena

 

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Lo último: cirugia de aumento de pecho y abdominoplastia asociadas con una sola cicatriz (Vogue)

 Vogue – Marzo 2012 Descargar .pdf con reportaje original revista.

Alicia duran, decidida a recuperar su figura tras su tercer embarazo, detalla como se sometió a esta intervencion puntera.

“Siempre he sido delgada y con bastante pecho… hasta que fui madre. A mis 38 años , tengo una genética generosa, y sé que incluso parezco más joven. Sin embargo, hace poco menos de un año, tras tener a mi tercer hijo, no tuve más remedio que asumir que definitivamente habia perdido mi figura esbelta y fibrosa. Aunque vestida seguia estando resultona porque usaba mis argucias (iba siempre con faja, usaba sujetadores y bikinis con relleno), sin esas “trampas” ya no era, ni mucho menos, como antes. Mi pecho originalmente una talla 100, habia ido desapareciendo, literalmente, cada vez más tras cada lactancia. Y mi vientre dejó de ser plano para convertirse en una bola flácida, incómoda y antiestética. En definitiva, dejé de sentirme en mi cuerpo para sentirme atrapada en uno ajeno. Este sentimiento se inició después del primer embarazo, se agudizó tras el último parto, lo que me llevó a plantearme – esta vez realmente en serio- recurrir a la cirugia estética de aumento de pecho. Después de los dos primeros embarazos probé diversos tratamientos, pero ya no podia engañarme pensando que mi problema podia solucionarlo en una cabina estética o en el gym. Lo habia intentado todo: hice dietas y ejercicio para rebajar vientre; me gasté una fortuna en sesiones de mesoterapia, electroestimulación, plataforma vibratoria y radiofrecuencia; me aplicaba disciplinadamente cremas reductoras y reafirmantes sin obtener más que una cierta mejora en la apariencia de mi piel. Pero en mi caso eso no era suficiente, asi que me puse a investigar. Me pasé muchas horas delante del ordenador buceando en la red, pero terminaba confusa. Finalmente, y a través de unas amistades, decidi consultar con tres cirujanos de prestigio.”

“Finalmente decidi operarme vientre y pecho con el Dr. Mato Ansorena. Fué una cuestión de piel; hubo feeling desde el primer momento.

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Me hizo sentir cómoda en la consulta y no me encontraba intimidada al plantearle mis dudas y temores. Tenia miedo al quirófano, a la anestesia, pero también a los resultados. Primero porque no terminaba de creer del todo que mi vientre- con un michelin colgante que no podia abarcar con toda mi mano- pudiese quedar igual al que tenia antes de mi primer embarazo y, por otro lado, porque, tras las cesáreas, comprobé que tengo tendencia a cicatrizar mal y a desarrollar queloides. Pero el Dr Mato Ansorena  me propuso una opción que ni siquiera se me hubiera pasado por la cabeza en la mejor de las fantasias: realizar la doble intervención pero con una sola incision en el abdomen. ¿Cómo? La idea, me explicó, era hacerme una abdominoplastia en la que me coserian la fascia muscular (la fina capa de tejido que cubre los músculos) a izquierda y derecha del ombligo y de arriba hacia abajo, como si fueran las pinzas de un pantalón; después esitrarian la tripa reconstruyendo un ombligo nuevo y cortarian la piel que sobrara. Hasta ahi lo que ya sabia, por mis indagaciones en internet. El siguiente paso, sin embargo , consistia, en vez de hacer incisiones en el pecho para introducir los implantes, en introducirlos desde el abdomen, aprovechando que ya estaba abierta por esa zona. Por ahi harian pasar las prótesis hasta el bolsillo mamario, por debajo del músculo para lograr la naturalidad que yo queria.”

Lo último: cirugia de aumento de pecho y abdominoplastia asociadas con una sola cicatriz.

¿De verdad se podia hacer eso? ¿Por qué, entonces, no es algo que se haga habitualmente si con ello la mujer se ahorra una cicatriz en el pecho?

“Esta no es la via habitual- me dijo el doctor Mato- porque el trayecto hasta llegar a la mama es más largo y mucho más complicado.

Hay que pasar la barrera anatómica- el surco submamario- que es fundamental dejar bien suturado. Si no se cierra bien el bolsillo con puntos de sujeción adicionales se corre el riesgo de que caiga la prótesis. En definitiva- añadió- ésta es una buena solución en casos como el tuyo, en los que la paciente, además de un aumento de mama, desea corregir cicatrices feas de una operación previa- de vesicula, colon, cesárea- o quieren también realizarse una abdominoplastia. Es una alternativa más en cirugias asociadas porque la paciente se evita dos cicatrices”. Pero también es cierto que es un tipo de intervención más laboriosa y complicada, que requiere mucha pericia, mimo y experiencia.

Propuesta aceptada. Pero no queria que quedase nada en el aire, y prácticamente someti al Dr. Mato a un tercer grado sobre tamaños y tipos de prótesis.

Realmente me obsesionaba mucho que el resultado no fuese natural. Queria recuperar la tersura y turgencia perdidas. En cuanto al tamaño, volver a la talla 100 de mi juventud no era tanto una prioridad. De hecho de adolescente llegué a tener incluso complejo de mucho pecho. Con esta intervención no buscaba ni ser la más sexy ni presumir de un escote voluptuoso. No va con mi forma de ser. Sin embargo, el Dr. Mato me contó que no le gustaba cerrar en consulta el tamaño del las prótesis. Generalmente, preferia- teniendo clara las expectativas y el estilo de vida de la paciente -, y previo consentimiento informado- llevar al quirófano tres tipos de prótesis y probar insitu cuál o quedaba mejor. De hecho, en mi caso, terminó poniendo un pelin más de lo que en principio pensábamos. El motivo era que, al haber tenido bastante pecho antes, mi bolsillo era grande y, aunque ahora se habia vaciado la glándula mamaria habia que rellenar ese espacio. La solución fue una prótesis que rellenara el hueco superior – totalmente plano- y el resultado, ejecutado de forma submuscular, absolutamente armónica. De hecho, aunque utilice escotes pronunciados, nadie “sospecha” de su total naturalidad. Aún no puedo creer que me haya liberado de las fajas y de los rellenos. Estoy feliz y es cierto que, aunque tuve algún momento de debilidad en el que me planteé dar marcha atrás, ahora no me arrepiento de mi decisión.

No quiero tampoco que se piense que esto fue un camino de rosas. El postoperatorio se hizo realmente lento. Curas cada cuatro dias para hacer un seguimiento de la cicatrización, y dos semanas andando encorvada porque me tiraban y dolian los puntos de la cicatriz abdominal. No podia sostener al mi bebé, y coger un plato del estante de la cocina era un odisea… Además, tuve que llevar una faja que me comprimia desde la rodilla hasta debajo del pecho, con tres niveles de cierre que iba apretando a medida que me deshinchaba. Del pecho, por el contrario, no me enteré, porque no tenia puntos. Y, a pesar de la cicatriz del abdomen- antes tenia los queloides de las cesareas- me vualvo a sentir plenamente identificada con mi cuerpo.

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Aumento de Pecho y Abdominoplastia: Remodelación Integral (Revista Ultimate)

Aumento de Pecho y Abdominoplastia: Dos abordajes diferentes en un mismo acto quirúrgico, abdominoplastia y aumento de pecho. Y es que la posibilidad de solucionar dos problemas estéticos al mismo tiempo es una realidad que da excelentes resultados. Nuria, de 50 años, entró en la Clínica Mato Ansorena, de Madrid y , palabras textuales, “mi vida cambió”.

Aumento de Pecho y Abdominoplastia - Madrid

Aumento de Pecho y Abdominoplastia – Madrid

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Dr. Mato Ansorena

El Dr. Mato Ansorena dice con frecuencia que una de las cosas que más le gusta de su profesión de cirujano es la posibilidad real de mejorar la vida de las personas. Discípulo directo de Ivo Pitanguy, indiscutible gurú de la cirugía estética, por sus manos pasan cada año pacientes de todas las edades y de ambos sexos, con ilusiones diferentes o con problemas estéticos que les incomodan y que, en muchos casos, van asociados a temas de salud. Una de esas pacientes fue Nuria. UB habla con paciente y doctor.

El caso de Nuria

“Es increíble pensar que me había acostumbrado a vivir con una tripa que me incomodaba y con un pecho que no me gustaba. Ya estaba hecha a vivir con poca luz, limitada a ponerme solo determinada ropa, a no ir a la piscina, a no saber qué era un bikini y a desear que llegara el invierno y se acabara el verano. Mis relaciones sociales estaban limitadas y las de pareja, obviamente también”. Nuria, de 50 años, ha pasado por tres embarazos. El último, hace ya 27 años. Desde ese momento, su cuerpo acumuló y aumentó las consecuencias: piel flácida, grasa sobrante, piel descolgada, pecho caído y pequeño… “Me decidí a operarme del pecho, me informé de quienes eran los mejores y pedí consulta con el cirujano”, cuenta. Fue el doctor quién, a la vista de su estado, le sugirió la posibilidad de una cirugía combinada que solucionara los dos problemas a un tiempo: su pecho y su abdomen.

¿Qué es una cirugía combinada? (Aumento de Pecho y Abdominoplastia)

Consiste, sencillamente, en retocar dos partes del cuerpo en un mismo acto quirúrgico. Las posibilidades de “combo” son muchísimas, y se deciden entre paciente y cirujano, a la vista del caso. Las ventajas son múltiples: la remodelación de la silueta, una vez finalizado el posoperatorio, suele ser altamente satisfactoria, y se pasa una sola vez por quirófano, minimizando los riesgos que eso conlleva. La otra cara de la moneda es que, a cambio, el tiempo que lleva la intervención se prolonga más y, en muchos casos, la sedación necesaria pasa por administrar anestesia general. Además, hay que contar con que las molestias del posoperatorio y los fármacos que pueden administrarse para el proceso, pueden variar.

La intervención, paso a paso

Nuria tuvo que someterse a las pruebas obligatorias: mamografía, electrocardiograma, analítica completa y radiografía de tórax. Tras ese examen, estaba lista para entrar en quirófano. Este fue el paso a paso de la intervención, contada por el Dr. Mato Ansorena.

ABDOMINOPLASTIA – Lo primero es trazar la línea por donde se abordará y donde quedará la cicatriz. “Muchas veces, en consulta, digo a la paciente que se traiga el tipo de bikinis que acostumbra a llevar, para decidir cual, de entre todas las opciones posibles, es la que se notará menos.”, explica el Dr. Mato Ansorena. En el caso de Nuria, la cicatriz se localiza en la línea horizontal del bikini, y es algo más larga que la de una cesárea”. 2 Después se levanta la piel sobrante y se van cosiendo los músculos rectos y oblicuos del abdomen que están destensados (plicatura), para devolver de nuevo la tensión y la firmeza a esta zona. Se hace una lipo de los flancos y otra del área central del abdomen. 3 La piel se va estirando hacia abajo hasta encontrar la tensión perfecta. Se corta la piel sobrante y se reposiciona el ombligo, que lógicamente, al mover la piel, también varía su posición.

AUMENTO DE PECHO – En el caso de Nuria, dada su complexión y altura, se optó por la implantación de prótesis redondas. La incisión se hizo por el arco submamario y las prótesis se implantaron a nivel submuscular. Se empleó anestesia general y la duración de la inter vención fue de unas 3 horas. Pasó una noche ingresada en el hospital y al día siguiente fue a casa. El posoperato rio Nuria cuenta que fue duro, también, como contrapartida, pues se trataba de dos posoperatorios en uno. “Lo que más molesta es la abdominoplastia. Al día siguiente, tras la consulta, me fui a casa. Lo peor fue tener que observar las recomendaciones “por partida doble”: dormir boca arriba, no coger pesos… Pero poco a poco la cicatriz se fue cerrando y me pautaron sesiones de presoterapia y masajes específicos”. Además de los antiinflamatorios y antibióticos obligados tras cualquier cirugía, el doctor Mato Ansorena explica que en los casos en los que las cirugías sobrepasan las dos o tres horas de estancia en quirófano, “hay que pautar también antitrombóticos como la eparina. Se trata de sortear posibles riesgos”

Aumento de Pecho y Abdominoplastia – Testimonio Paciente

Hola a todas: Quiero contaros la historia de un sueño. Tengo 50 años y tres hijos de 26, 22 y 15 años. En mi primer embarazo (yo tenía 23 años) se me destrozaron los músculos del abdomen, las estrías y el descolgamiento fueron de tal magnitud que desde ese día supe que nunca más me pondría un bikini, nunca más enseñaría mi abdomen y nunca más me pondría la ropa que a mí me gustaba. Los embarazos posteriores y el miedo al quirófano hicieron que viviera acostumbrada a no mirarme en el espejo. He de deciros que, además, y para más angustia mi pecho era muy pequeño y tenía una asimetría escandalosa.

Un día en septiembre de éste año alguien me habló del Dr. Mato-Ansorena y decidí (sin pensarlo demasiado) pedir cita. Y aquí empieza (sin yo saberlo) a hacerse realidad mi sueño. Me recibió el Dr. Mato-Ansorena, con la sonrisa más transparente y sincera que había visto en mi vida. Me habló con un cariño tremendo y cuando le conté mi sueño, me lo puso tan fácil, que sólo me respondió: “Yo voy a hacer que te gustes”. Me propuso hacerme en la misma operación una abdominoplastia y un aumento de pecho. Así de sencillo. Desde ese instante, todo su equipo, absolutamente maravilloso, me trataron con un cariño que hoy me cuesta saber que tendré que dejar de visitarles.

La entrada al quirófano, rodeada del Dr. Mato-Ansorena, de Tania (su enfermera) y de la anestesista, todos sonrientes y con una seguridad que hizo que me sintiera completamente tranquila. Me dijeron que me iban a cuidar, y que no iban a dejar que me pasara nada, que todo saldría bien. La operación salió perfecta, unas horas dormida y una noche en la Clínica.

Deciros que el primer mes es muy duro, la abdominoplastia y el aumento de pecho a la vez hicieron que mis movimientos fueran casi nulos, que necesitara ayuda para todo, que me doliera todo, que llorara por la impaciencia de verme bien, que estuviera hinchada, parecía que nunca iba a ver los resultados. No todo ha sido un camino de rosas, pero os prometo que merece la pena.

Han pasado dos meses de aquello, y no sabéis lo que ha cambiado mi vida, ni siquiera el Dr. Mato y maravilloso su equipo son capaces de imaginar toda la felicidad que me han dado. Siempre evité las piscinas, los hoteles con spa, la playa con amigos, que me viera mi pareja en sujetador, las tiendas de lencería….Ahora no veo el momento de que llegue el verano, entro como una posesa en todas las tiendas de lencería, me miro en el espejo y ME GUSTO!!, mi pareja está feliz. No ha sido un sueño hecho realidad…..ha sido mucho más.

Gracias Andrea, Patricia, Paz, Tania (os pongo por orden alfabético porque el cariño ha sido por igual), GRACIAS por vuestras sonrisas, vuestro cariño, vuestra paciencia…y mil gracias Dr. Mato-Ansorena, por regalarme éste sueño.