Todo sobre la caída del pelo típica de otoño.

caída de pelo en otoño

Junto con la deshidratación y las manchas, la caída de pelo en otoño es una de las preocupaciones estéticas más extendidas después de verano. Esto se debe a que nuestro cabello, que crece por ciclos, lo que a veces supone una “caída en picado”, que se traduce a una melena mucho menos abundante. 

En materia capilar, la caída del cabello es un enemigo irremediable; en un día normal perdemos entre 50 y 100 cabellos, número que puede llegar a triplicarse cuando nos lavamos el pelo. Eso supone una media de 525 cabellos semanales y la friolera de 16.275 ¡En sólo un mes!.

“Que le pelo se caiga es totalmente natural”– comenta el doctor Mato Ansorena– y más en una temporada como el otoño, donde lo que sucede es que el pelo pasa de estar anclado en el cuero cabelludo, a una fase de caída conocida como telagen, que coincide con la temporada otoñal y genera lo que en términos médicos se llama efluvio telógeno. Un problema normal, siempre y cuando no se prolongue en el tiempo o no genere una pérdida de densidad capilar preocupante- en cuyo caso estaríamos frente a a un efluvio telógeno agudo e incluso un comienzo de alopecia androgénica, un trastorno en el que intervienen factores hormonales, genéticos y que tiene mucho que ver con el estado de salud del cuero cabello.

“En una temporada como el otoño, donde lo que sucede es que el pelo pasa de estar anclado en el cuero cabelludo, a una fase de caída conocida como telagen, que coincide con la temporada otoñal y genera lo que en términos médicos se llama efluvio telógeno”

Algunos trucos contra la caída del cabello estacional

Para frenar esta caída en picado tan típica hay varios “pilares” del cuidado capilar que hay que mimar especialmente después de verano. El primero tiene que ser el de mantener un cuero cabelludo sano y fortalecido, ya que así estamos combatiendo la aparición de trastornos más graves que comprometen nuestra salud capilar. Una dieta equilibrada rica en vitamina B12, betacarotenos o ácido fólico es también un buen punto de partida para nutrir desde dentro nuestro cabello, un aporte extra que se puede complementar con nutricosmética– siempre entendido como una ayuda y no como un remedio- y con productos capilares adecuados a las necesidades otoñales del cabello, que además de una hidratación.

El tratamiento perfecto para disfrutar de un pelo sano.

Dieta, productos especializados y tratamientos nutricosméticos son medidas complementarias beneficiosas, que pueden ayudar a mantener la densidad capilar adecuada; sin embargo la medicina estética ofrece una de las soluciones más contundentes contra este problema estacional. La inyección de plasma rico en plaquetas, también conocida como bioestimulación, un procedimiento médico en el que se utiliza la propia sangre del paciente centrifugada como aliado para fortalecer y revitalizar tanto el cuero cabelludo como otras zonas del cuerpo tales como el rostro, las manos o el cuello.