Tipos de prótesis mamarias y cuál elegir
Forma
Dependiendo de la forma de las prótesis, se pueden distinguir principalmente tres tipologías: los implantes anatómicos, los redondos y los ergonómicos.
Los anatómicos tienen forma de lágrima o gota, al igual que una mama. Están especialmente diseñados para lograr una forma del pecho más natural, ya que logran mayor relleno del polo inferior con una adecuada transición del polo superior.
Sin embargo, presenta como inconveniente a la posibilidad de rotarse, especialmente si la prótesis está colocada en el plano submuscular. Se debe colocar de manera simétrica con el mismo grado de rotación para conseguir la mayor armonía posible.
Las prótesis redondas, como su propio nombre indica, son de base redonda, con el punto de máxima proyección justo en la mitad del implante. El gel se reparte simétricamente por toda la superficie, con una forma redondeada y uniforme. Al tener el punto de máxima proyección en el centro de la prótesis, no importa que roten, manteniendo siempre la simetría entre ambos pechos independientemente de cómo hayan sido colocados. La parte negativa de este tipo de implantes es que el resultado puede ser menos natural, aunque dependerá del tipo de mama en el que se utilicen, así como en función de los deseos de la mujer.
Por último, los implantes ergonómicas presentan base redonda pero están rellenas con un gel adaptativo que desplaza su punto de máxima proyección según la posición en que se encuentre, cambiando la apariencia del implante según el movimiento de la paciente. Estas prótesis serán más parecidas a las anatómicas cuando se está de pie, y más parecidas a las redondas cuando se esté tumbada.
Textura
La textura de la superficie de las prótesis supone otra de las opciones a elegir, encontrando principalmente dos tipos: lisas y texturizadas, aunque estas últimas suponen un avance respecto a las primeras.
Los implantes lisos forman una cápsula muy fina, aunque con elevado riesgo de desarrollo de contractura capsular, especialmente cuando el implante es colocado en un plano subglandular.
Las texturizadas, en cambio, tienen menor ratio de contractura capsular porque impide la formación de una cápsula tan organizada como en las lisas. Además, su superficie irregular dificulta la migración y rotación del implante, ya que confiere cierto grado de adherencia a los tejidos.
Por tanto, la superficie rugosa que se aplica a los implantes supone un mayor índice de fricción a los tejidos y permite que el implante no se mueva o se rote. Sin embargo, la texturización excesiva (una rugosidad muy agresiva) tampoco es buena ya que se asocia con mayor índice de doble cápsula (una complicación que produce dos cápsulas en vez de una), o desórdenes linfáticos, algo que está actualmente en estudio y parece asociarse especialmente a las prótesis macro-texturizadas.
Composición
Con respecto al material con el que están hechos los implantes, podemos encontrar dos tipos de materiales: la silicona y el suero salino, aunque es importante señalar que los implantes de suero salino están de igual modo recubiertos por una fina capa de silicona y el 90% de los implantes en España son de silicona.
Los implantes de silicona, gracias a su consistencia, otorgan un aspecto y tacto muy natural, muy similar a la de una glándula mamaria. Por otro lado, su rotura puede provocar la migración de la silicona a los ganglios axilares, hecho que se ha minimizado con los últimos geles de consistencia altamente cohesiva.
El suero salino, en cambio, confiere un aspecto más artificial a la mama, especialmente si están colocados en plano subglandular, pudiendo aparecer rippling (arrugas) en el polo superior y el escote. En cambio, si se produce la rotura de un implante de suero salino, no hay riesgo alguno, ya que el suero es rápidamente reabsorbido por el cuerpo. Además, la rotura se diagnostica rápidamentepor la pérdida de volumen de la mama, mientras que con las de silicona la mama puede mantener un volumen similar.
La cubierta de los implantes (tanto el número y calidad de capas de la cubierta, como el tipo de texturado y el proceso de sellado) es probablemente el factor más importante de cara a la durabilidad de las prótesis y su índice de rotura. |