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Blefaroplastia: 5 cosas que tienes que saber antes de operarte

La Blefaroplastia está considerada como uno de los procedimientos de rejuvenecimiento facial más fáciles de realizar. Puede llegar a restarnos hasta 10 años gracias a su capacidad para atacar al unísono problemas como las bolsas, la hinchazón las arrugas o la flacidez del párpado. Por ello, no es de extrañar que se haya convertido también en una de las cirugías faciales más demandadas. ¿Algunas ventajas?. La cicatriz es mínima y la recuperación, una de las más rápidas de todo el espectro de tratamiento quirúrgicos que ofrece la Cirugía Plástica y Estética. Te contamos todo lo que debes sabes sobre la reina de las técnicas para rejuvenecer los ojos.

1. No es necesario realizarla  bajo anestesia general.

La cuestión de la anestesia, supone una de las mayores inquietudes de muchos pacientes antes de una operación. Según el Dr. Mato Ansorena, dada la naturaleza mínimamente invasiva del procedimiento y su pronta recuperación puede realizarse con anestesia local sin correr ningún riesgo. “ En una blefaroplastia suministrar anestesia local con sedación, nos garantiza que el paciente no veo ni recuerde nada del procedimiento”. La ventaja, es que no se corren los mismos riesgos que habría que acatar si el procedimiento requiriese anestesia general. Es más, la ausencia de anestesia general implica que reanudar la actividad normal del cuerpo será mucho más sencillo, porque el organismo necesitará expulsar una cantidad mucho menor de anestesia, por lo que el efecto ‘groggy’ de la misma no será un problema después de salir de la intervención.

“ En una blefaroplastia suministrar anestesia local con sedación, nos garantiza que el paciente no veo ni recuerde nada del procedimiento”

2. No tienes porqué hacerte el párpado inferior y superior.

La blefaroplastia tiene que ser un trabajo en el que predomine la sutileza y precisión del bisturí. Si se retira demasiado, no puede corregirse. Hay personas en las que sólo sea necesario retocar el párpado superior y otras en las que el caso requerirá de mayor alcance, o lo que es lo mismo; una blefaroplastia completa. Para determinar la mejor opción acorde al rostro, edad y expectativas, es básico que el cirujano plástico oriente y escuche a cada paciente. Así lo asegura el Doctor Mato Ansorena “Es importantísimo detectar en la primera consulta qué  aspectos de su mirada son los que molestan y acomplejan más al paciente, para poder proponer la mejor solución”. Pero además, prosigue, valorar el conjunto del rostro tiene el mismo nivel de importancia.

“La cirugía facial tiene que valorarse y realizarse teniendo en cuenta el rostro en su conjunto. Sino el resultado puede ser totalmente desequilibrado y ‘romper’ la belleza natural y expresividad de la persona”.

3. Después de la Blefaroplastia, el ojo no se puede maquillar.

Es importante resaltarlo, porque aunque la recuperación de esta intervención sea rápida y las cicatrices casi inapreciables a las semanas. La zona orbicular está constituida por una piel muy fina y sensible, que tras la intervención hay que dejar que se recupere sin agredir. El maquillaje se considera en este sentido perjudicial en el postoperatorio porque genera infecciones y problemas de cicatrización. Pero además, hay otra razón de más peso para vetar de tu neceser postoperatorio cualquier cosmético con pigmentos y es que éstos, dada la juventud de las incisiones pueden tener un efecto tatuaje permanente nada agradable. Los cosméticos, a no ser que estén recetados por el doctor, también estarán prohibidos por decreto.

4. Las cicatrices son mínimamente visibles, pero dependen de la técnica del cirujano.

En el caso del párpado inferior, la cicatriz se puede hacer dentro del ojo a través de la vía transjuntival. Ésta cuenta con la gran ventaja de eliminar la cicatriz externa, por lo que las marcas visibles del procedimiento quirúrgico desaparecen. En el caso  del párpado superior, la cicatriz se esconde tras un pliegue. Aunque si la cicatrización y recuperación es buena es casi imperceptible, es muy importante seguir todos los consejos postoperatorios pautados por el médico. Dado que según explica el Dr. Mato Ansorena “ La piel de los párpados es extremadamente fina y sensible, por lo que tras la operación cuidarla será imprescindible”. Además durante los primeros meses la línea de incisión será rosácea, pero ésta puede camuflase gracias a un corrector de ojos.

5. Si está bien hecho, la Blefaroplastia no cambia la expresión de los ojos.

Es la inquietud número uno entre aquellos que estén valorando una Blefaroplastia. Para que no cambie la expresión hay tres aspectos fundamentales del procedimiento quirúrgico. En primer lugar no se pueden quitar – si es que existen- las bolsas, sino que hay que recolocarlas. De lo contrario el ojo envejece, se hunde y además se notan más las arrugas. Por otro lado, es primordial conservar el surco nasoyugal – el que va de la nariz al ojo- pues cuanto más hundido esté, más proclive será el rostro a evidenciar ojeras. Por último, para evitar el ojo redondo que puede surgir tras una blefaroplastia- un buen ejemplo sería René Zellweger- es muy importante no quitar demasiada piel del área. En resumen; la clave de una blefaroplastia natural es ser muy sutil con el bisturí”.

La actriz de Bridget Jones antes y después de su blefaroplastia. Como se ve en la comparativa, el resultado cambia la expresión de René, una buena técnica evitaría este problema.