ácido hialurónico
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Tratamientos con ácido hialurónico

El ácido hialurónico es una gran alternativa para tratar de forma segura y eficaz, no sólo el envejecimiento del rostro, sino de otras áreas corporales como las manos, los codos o las rodillas. Dichas zonas preocupan a muchos pacientes pero no saben que hay tratamientos que se pueden emplear para mejorarlas.

ácido hialurónico

¿Qué es el ácido hialurónico?

Es un polisacárido del tipo glucosaminoglucano  (una clase de azúcar complejo) que posee una consistencia viscosa y que tiene una función estructural. En nuestro organismo está presente en las articulaciones, los cartílagos y la piel. Tiene la capacidad de retener grandes cantidades de agua pero su concentración va disminuyendo con la edad.

Esa capacidad para retener agua, así como para estimular colágeno, hacen que sea empleado, no sólo en especialidades como la traumatología en el tratamiento de patologías articulares, sino también en la medicina estética.

 

Usos en medicina estética

El Acido Hialuronico se aplica para corregir pliegues, arrugas medianas o reponer volumen en las áreas en las que el paso del tiempo ha provocado una pérdida de elasticidad. Con la inyección de ácido hialurónico conseguimos hidratar la zona y estimular la formación de colágeno para rejuvenecer la zona.

La ventaja es que el organismo no rechaza el tratamiento ni produce fibrosis y es absorbido poco a poco por sin provocar un efecto de hundimiento.

El ácido hialurónico no reticulado o poco denso se emplea en forma de microinyecciones, sobre todo en el área facial, aunque también se utiliza con buenos resultados en escote o manos, con el fin de hidratar la piel y estimular la producción de colágeno en esas zonas de piel fina y debilitada.

El ácido hialurónico reticulado y, por tanto, de mayor densidad, se usa con mucha frecuencia como producto de relleno, con el objetivo de reponer volúmenes perdidos o corregir surcos faciales. Se emplea también en el rejuvenecimiento de otras áreas corporales, como los codos o las rodillas.

El empleo más común es para tratar:

  • Perfilado de labios
  • Patas de gallo
  • Entrecejo
  • Nasogenianos medios
  • Surcos labio-mentonianos
  • Región glabelar
  • Arrugas frontales
  • Pequeñas arrugas verticales perilabiales
  • Arrugas periorbitarias

Otros usos estéticos muy poco conocidos de esta sustancia son:

Voluminización de la areola: con una sola inyección mejora la proyección, volumen y aspecto de la zona, además de solucionar problemas como el pezón invertido o la suavización de las glándulas de Montgomery.

Orejas más jóvenes: con la infiltración de ácido hialurónico en los lóbulos, conseguiremos lucir unas orejas más bonitas y rejuvenecidas.

Rinomodelación sin cirugía: se consigue corregir la forma de la nariz con infiltraciones de sustancias de relleno.

 

Si quieres corregir algunos de los aspectos mencionados anteriormente, no dudes en pedir cita en nuestras clínicas para que podamos hacer una valoración y aconsejarte el mejor tratamiento en base a los resultados que deseas conseguir.